El Salvador, viernes 21 de julio de 2017

Tania Martínez || enero 6, 2017

Una paz sin polarización y sin asesinatos

Nuevamente la derecha y la izquierda se enfrentan, no con balas, sino con ideas que pueden generar debates por días o semanas.

El próximo 16 de enero El Salvador conmemorará 25 años de la firma de los Acuerdos de Paz. Una fecha que puso punto final al conflicto armado que duró más de una década, para ser exacta 12 años de combate entre la Fuerza Armada y la guerrilla del FMLN.

Veinticinco años han pasado, pero las cosas no han cambiado mucho. Hay una polarización política que poco deja avanzar los proyectos sociales tanto de la izquierda como de la derecha.

Los enfrentamientos en los cerros o en las ciudades emblemáticas terminaron. Ahí dejaron de sonar las balas. Pero, 25 años después, es la Asamblea Legislativa la que se ha convertido en el nuevo escenario de conflictos.

Nuevamente la derecha y la izquierda se enfrentan, no con balas, sino con ideas que pueden generar debates por días o semanas. Hasta en las redes sociales se generan debates estériles y ofensivos.

La firma de los Acuerdos de Paz quedó atrás, bien atrás. Y tampoco se puede hablar de paz cuando anualmente están muriendo más de 5 mil personas. No importa que se justifique que la mayoría son pandilleros.

No se puede hablar de paz cuando hay familias que no tienen un hogar fijo, o cuando son expulsadas de sus viviendas por amenazas de grupos delincuenciales.

No se puede hablar de paz cuando a los niños y niñas les violan sus derechos y les roban sus sueños.

No se puede hablar de paz cuando aún no alcanzamos la madurez necesaria para afrontar las situaciones diarias.

A nuestro país le falta alcanzar un nuevo proceso de paz, uno en donde todos los sectores estén involucrados.

Hace 25 años los problemas sociales de El Salvador eran otros. En mi opinión deberíamos acordar un nuevo proceso de paz en donde no tenga cabida la polarización ni la muerte entre salvadoreños. Pero, sobre todo, que haya respeto a los derechos de los sectores más vulnerables.

Yo sueño con un nuevo proceso de paz.

Una paz sin polarización y sin asesinatos

Por: Tania Martínez
enero 6, 2017

Nuevamente la derecha y la izquierda se enfrentan, no con balas, sino con ideas que pueden generar debates por días o semanas.

Foto archivo.

Nuevamente la derecha y la izquierda se enfrentan, no con balas, sino con ideas que pueden generar debates por días o semanas.

El próximo 16 de enero El Salvador conmemorará 25 años de la firma de los Acuerdos de Paz. Una fecha que puso punto final al conflicto armado que duró más de una década, para ser exacta 12 años de combate entre la Fuerza Armada y la guerrilla del FMLN.

Veinticinco años han pasado, pero las cosas no han cambiado mucho. Hay una polarización política que poco deja avanzar los proyectos sociales tanto de la izquierda como de la derecha.

Los enfrentamientos en los cerros o en las ciudades emblemáticas terminaron. Ahí dejaron de sonar las balas. Pero, 25 años después, es la Asamblea Legislativa la que se ha convertido en el nuevo escenario de conflictos.

Nuevamente la derecha y la izquierda se enfrentan, no con balas, sino con ideas que pueden generar debates por días o semanas. Hasta en las redes sociales se generan debates estériles y ofensivos.

La firma de los Acuerdos de Paz quedó atrás, bien atrás. Y tampoco se puede hablar de paz cuando anualmente están muriendo más de 5 mil personas. No importa que se justifique que la mayoría son pandilleros.

No se puede hablar de paz cuando hay familias que no tienen un hogar fijo, o cuando son expulsadas de sus viviendas por amenazas de grupos delincuenciales.

No se puede hablar de paz cuando a los niños y niñas les violan sus derechos y les roban sus sueños.

No se puede hablar de paz cuando aún no alcanzamos la madurez necesaria para afrontar las situaciones diarias.

A nuestro país le falta alcanzar un nuevo proceso de paz, uno en donde todos los sectores estén involucrados.

Hace 25 años los problemas sociales de El Salvador eran otros. En mi opinión deberíamos acordar un nuevo proceso de paz en donde no tenga cabida la polarización ni la muerte entre salvadoreños. Pero, sobre todo, que haya respeto a los derechos de los sectores más vulnerables.

Yo sueño con un nuevo proceso de paz.

Se escuchó en la 102nueve