El Salvador, sábado 19 de agosto de 2017

Mario Vargas Llosa de luna de miel en Bogotá

Por: Redacción 102nueve
abril 14, 2017

Así como Mario secunda a Isabel en sus correrías como imagen de marcas y vocera de obras benéficas, ella es toda oídos cuando él empieza a desgranar sus anécdotas y opiniones de hombre de mundo y literato.

Foto agencias.

Vargas Llosa admitió con su característico buen humor que en esta ocasión fungía de “príncipe consorte”, porque la principal motivación de su venida al país era acompañar a Isabel a la inauguración de la primera tienda de Porcelanosa, marca de la cual ella es imagen desde hace 30 años.

Sin embargo, quienes los trataron durante los tres días que estuvieron en la capital, le revelaron a Jet-set que si ella brilla por la belleza y glamur que la han coronado como primera estrella de las revistas del corazón en España por cuatro décadas, él no solo seduce con su verbo de escritor universal sino por su atractivo varonil, al que “las fotos no le hacen justicia”, según una admiradora colombiana.

 “Ambos son muy amorosos, te toman de la mano, hacen chistes, se hacen amigos de todo el mundo”, dijo una fuente que vivió muy de cerca la visita de este dúo, el cual ha sorprendido al mundo con su romance otoñal que parece de quinceañeros. En Bogotá, quedó demostrado por qué se ha vuelto un cliché decir que su “luna de miel” parece no tener fin.

Si bien a veces se desespera un poco con el asedio a Isabel por parte de las cámaras, Vargas Llosa lidia con paciencia esta nueva vida de exposición mediática a que lo ha llevado el idilio.

La verdad es que no le falta razón en saturarse de vez en cuando, si se tiene en cuenta que la Preysler es la mujer más famosa de España y su nombre de leyenda es toda una empresa, al punto que el staff que la asistió en su viaje a Colombia estaba conformado por 17 personas.

Cualquier cambio en su vida suscita avalanchas de noticias y rumores, convierte en oro lo que toca y sus apariciones en la revista ¡Hola! valen cientos de miles de euros, si no más. Tal celebridad ha trascendido al Nuevo Mundo, como se vio en Bogotá, cuya sociedad se dio cita como no lo hacía en meses para contemplar a esta hermosa filipina que fue la primera esposa de Julio Iglesias.

El expresidente Andrés Pastrana Arango, ministros, diplomáticos, empresarios, diseñadores de moda y damas de alcurnia, no se sustrajeron a alternar con Isabel, quien era esperada por una nube de fotógrafos que la encandilaron con sus flashes desde que hizo su entrada triunfal al recinto del brazo del escritor peruano.

Nadie se quiso perder un solo detalle de los movimientos, la ropa y gestos de la madre del cantante Enrique Iglesias, quien domina con la mayor serenidad la excesiva curiosidad hacia ella. Siempre conservó una amplia sonrisa y varias veces aceptó detenerse para posar durante su recorrido por el almacén.

Luego del coctel, la pareja fue homenajeada con una cena en casa del expresidente Pastrana, uno de los grandes amigos colombianos del nobel, y su esposa Nohra Puyana de Pastrana. La velada fue un éxito, gracias a las proverbiales dotes de la exprimera dama como anfitriona y a que los invitados especiales siguieron prodigando su encanto personal sin medida ante otros convidados como la excandidata presidencial Marta Lucía Ramírez y la diseñadora Silvia Tcherassi.

Tanto él como ella son amantes de la noche y en medio de tragos largos, hasta alrededor de la una de la madrugada, se habló de política, arte y literatura, entre otros temas. La comida fue preparada por el chef Alejandro Fonseca y consistió de delicias con sabor colombiano como atún del Pacífico, salsa de gulupa y miso, puré de chontaduro o ensalada con palmitos del Putumayo. A Isabel le gustó tanto, que repitió sin precaución pues no se engorda.

De hecho, “¡está entera!”, fue el comentario de varios de los asistentes al coctel al contemplar lo regia que se conserva Preysler a los 66 años. Un testigo le narró a Jet-set que es muy natural y que su silueta, en especial el cuello y las piernas, es firme y digna de una genética privilegiada.

Así como Mario secunda a Isabel en sus correrías como imagen de marcas y vocera de obras benéficas, ella es toda oídos cuando él empieza a desgranar sus anécdotas y opiniones de hombre de mundo y literato.

El escritor, quien ha estado múltiples veces en el país, es muy activo, así que mientras ella reposaba su belleza en el hotel hasta bien entrada la mañana, aprovechó para visitar el centro histórico de Bogotá, donde recorrió el Museo Botero.

Mario Vargas Llosa de luna de miel en Bogotá

Por: Redacción 102nueve
abril 14, 2017

Así como Mario secunda a Isabel en sus correrías como imagen de marcas y vocera de obras benéficas, ella es toda oídos cuando él empieza a desgranar sus anécdotas y opiniones de hombre de mundo y literato.

Foto agencias.

Así como Mario secunda a Isabel en sus correrías como imagen de marcas y vocera de obras benéficas, ella es toda oídos cuando él empieza a desgranar sus anécdotas y opiniones de hombre de mundo y literato.

Vargas Llosa admitió con su característico buen humor que en esta ocasión fungía de “príncipe consorte”, porque la principal motivación de su venida al país era acompañar a Isabel a la inauguración de la primera tienda de Porcelanosa, marca de la cual ella es imagen desde hace 30 años.

Sin embargo, quienes los trataron durante los tres días que estuvieron en la capital, le revelaron a Jet-set que si ella brilla por la belleza y glamur que la han coronado como primera estrella de las revistas del corazón en España por cuatro décadas, él no solo seduce con su verbo de escritor universal sino por su atractivo varonil, al que “las fotos no le hacen justicia”, según una admiradora colombiana.

 “Ambos son muy amorosos, te toman de la mano, hacen chistes, se hacen amigos de todo el mundo”, dijo una fuente que vivió muy de cerca la visita de este dúo, el cual ha sorprendido al mundo con su romance otoñal que parece de quinceañeros. En Bogotá, quedó demostrado por qué se ha vuelto un cliché decir que su “luna de miel” parece no tener fin.

Si bien a veces se desespera un poco con el asedio a Isabel por parte de las cámaras, Vargas Llosa lidia con paciencia esta nueva vida de exposición mediática a que lo ha llevado el idilio.

La verdad es que no le falta razón en saturarse de vez en cuando, si se tiene en cuenta que la Preysler es la mujer más famosa de España y su nombre de leyenda es toda una empresa, al punto que el staff que la asistió en su viaje a Colombia estaba conformado por 17 personas.

Cualquier cambio en su vida suscita avalanchas de noticias y rumores, convierte en oro lo que toca y sus apariciones en la revista ¡Hola! valen cientos de miles de euros, si no más. Tal celebridad ha trascendido al Nuevo Mundo, como se vio en Bogotá, cuya sociedad se dio cita como no lo hacía en meses para contemplar a esta hermosa filipina que fue la primera esposa de Julio Iglesias.

El expresidente Andrés Pastrana Arango, ministros, diplomáticos, empresarios, diseñadores de moda y damas de alcurnia, no se sustrajeron a alternar con Isabel, quien era esperada por una nube de fotógrafos que la encandilaron con sus flashes desde que hizo su entrada triunfal al recinto del brazo del escritor peruano.

Nadie se quiso perder un solo detalle de los movimientos, la ropa y gestos de la madre del cantante Enrique Iglesias, quien domina con la mayor serenidad la excesiva curiosidad hacia ella. Siempre conservó una amplia sonrisa y varias veces aceptó detenerse para posar durante su recorrido por el almacén.

Luego del coctel, la pareja fue homenajeada con una cena en casa del expresidente Pastrana, uno de los grandes amigos colombianos del nobel, y su esposa Nohra Puyana de Pastrana. La velada fue un éxito, gracias a las proverbiales dotes de la exprimera dama como anfitriona y a que los invitados especiales siguieron prodigando su encanto personal sin medida ante otros convidados como la excandidata presidencial Marta Lucía Ramírez y la diseñadora Silvia Tcherassi.

Tanto él como ella son amantes de la noche y en medio de tragos largos, hasta alrededor de la una de la madrugada, se habló de política, arte y literatura, entre otros temas. La comida fue preparada por el chef Alejandro Fonseca y consistió de delicias con sabor colombiano como atún del Pacífico, salsa de gulupa y miso, puré de chontaduro o ensalada con palmitos del Putumayo. A Isabel le gustó tanto, que repitió sin precaución pues no se engorda.

De hecho, “¡está entera!”, fue el comentario de varios de los asistentes al coctel al contemplar lo regia que se conserva Preysler a los 66 años. Un testigo le narró a Jet-set que es muy natural y que su silueta, en especial el cuello y las piernas, es firme y digna de una genética privilegiada.

Así como Mario secunda a Isabel en sus correrías como imagen de marcas y vocera de obras benéficas, ella es toda oídos cuando él empieza a desgranar sus anécdotas y opiniones de hombre de mundo y literato.

El escritor, quien ha estado múltiples veces en el país, es muy activo, así que mientras ella reposaba su belleza en el hotel hasta bien entrada la mañana, aprovechó para visitar el centro histórico de Bogotá, donde recorrió el Museo Botero.

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