El Salvador, domingo 20 de agosto de 2017

“Los bancos aterrorizan más que las pandillas”

Por: Redacción 102nueve
abril 21, 2017

El país es una plaza fuerte de Washington que creía que tenía controlada pero cuando volvió a ver se dio cuenta que se había equivocado.

Foto: 102nueve

El impago tiene una salida que, por ejemplo, puede ser que el Estado compre más préstamos para “sacar del hoyo” al Gobierno que administra el FMLN. Pero es nada más eso: una salida. Lo que realmente El Salvador necesita, de acuerdo con Dagoberto Gutiérrez, firmante de los Acuerdos de Paz, es una solución que no vendrá de los partidos políticos y que no se trata de derechas e izquierdas.

Hay, según Gutiérrez, miembros de ARENA que están más cerca de la solución pero para estar todavía más cerca deben alejarse de las oligarquías y ponerse al lado de la burguesía. En el FMLN desconoce si hay gente con capacidad de pensar menos malamente.

La solución, además, está más cerca de intelectuales, académicos, trabajadores, empresarios. En este momento los partidos están muy lejos.

“Requiere entender la política de otro modo, el poder de otro modo, o se vendrá un gobierno de las pandillas”, dijo en A Primera Hora de Radio 102nueve. “Se requiere gente que aprenda a hablar de manera clara, pelada, sin ocultar los intereses, sin simular”, agregó.

¿Y los estadounidenses lo entienden? Gutiérrez lo desconoce pero tiene claridad de algo: el país es una plaza fuerte de Washington que creía que tenía controlada pero cuando volvió a ver se dio cuenta que se había equivocado. Abrir los ojos y darse cuenta de la realidad se convirtió en un trauma.

El también académico señaló que el problema no es de un gobierno que maneja mal el dinero, que ha ahorrado poco, que el presupuesto es desequilibrado sino el paquete económico, político y filosófico que montó hace 25 años ARENA y que ya está agotado y que implica que el dinero se lo llevan las transnacionales para el extranjero, que los trabajadores ganan un sueldo miserable por jornadas laborales esclavizadoras, que pierden capacidad de consumo y la economía se estanca y las funciones que el Estado debía garantizar para los ciudadanos los asume el mercado.

Ahora ese modelo está agotado.

“ARENA simplemente se encarga de ponerle los clavos al ataúd que lleva los restos de su modelo”, describió.

En este mar de incertidumbre los únicos bien organizados son los pandilleros que tienen capacidad de negociación, fuerza cohesionada y coherencia.

“Es una fuerza política armada con capacidad operativa, tácticas, dueños del territorio y la población… ejercen el poder de varias formas, aterrorizan, pero los bancos aterrorizan más que las pandillas”, comentó.

En todo este tiempo también se construyó la idea de que era el pueblo el que había llegado al poder con el derrocamiento de la dictadura.

“El pueblo está postrado, dormido, carente de capacidad de reacción y acción”, expresó.

“Los bancos aterrorizan más que las pandillas”

Por: Redacción 102nueve
abril 21, 2017

El país es una plaza fuerte de Washington que creía que tenía controlada pero cuando volvió a ver se dio cuenta que se había equivocado.

Foto: 102nueve

El país es una plaza fuerte de Washington que creía que tenía controlada pero cuando volvió a ver se dio cuenta que se había equivocado.

El impago tiene una salida que, por ejemplo, puede ser que el Estado compre más préstamos para “sacar del hoyo” al Gobierno que administra el FMLN. Pero es nada más eso: una salida. Lo que realmente El Salvador necesita, de acuerdo con Dagoberto Gutiérrez, firmante de los Acuerdos de Paz, es una solución que no vendrá de los partidos políticos y que no se trata de derechas e izquierdas.

Hay, según Gutiérrez, miembros de ARENA que están más cerca de la solución pero para estar todavía más cerca deben alejarse de las oligarquías y ponerse al lado de la burguesía. En el FMLN desconoce si hay gente con capacidad de pensar menos malamente.

La solución, además, está más cerca de intelectuales, académicos, trabajadores, empresarios. En este momento los partidos están muy lejos.

“Requiere entender la política de otro modo, el poder de otro modo, o se vendrá un gobierno de las pandillas”, dijo en A Primera Hora de Radio 102nueve. “Se requiere gente que aprenda a hablar de manera clara, pelada, sin ocultar los intereses, sin simular”, agregó.

¿Y los estadounidenses lo entienden? Gutiérrez lo desconoce pero tiene claridad de algo: el país es una plaza fuerte de Washington que creía que tenía controlada pero cuando volvió a ver se dio cuenta que se había equivocado. Abrir los ojos y darse cuenta de la realidad se convirtió en un trauma.

El también académico señaló que el problema no es de un gobierno que maneja mal el dinero, que ha ahorrado poco, que el presupuesto es desequilibrado sino el paquete económico, político y filosófico que montó hace 25 años ARENA y que ya está agotado y que implica que el dinero se lo llevan las transnacionales para el extranjero, que los trabajadores ganan un sueldo miserable por jornadas laborales esclavizadoras, que pierden capacidad de consumo y la economía se estanca y las funciones que el Estado debía garantizar para los ciudadanos los asume el mercado.

Ahora ese modelo está agotado.

“ARENA simplemente se encarga de ponerle los clavos al ataúd que lleva los restos de su modelo”, describió.

En este mar de incertidumbre los únicos bien organizados son los pandilleros que tienen capacidad de negociación, fuerza cohesionada y coherencia.

“Es una fuerza política armada con capacidad operativa, tácticas, dueños del territorio y la población… ejercen el poder de varias formas, aterrorizan, pero los bancos aterrorizan más que las pandillas”, comentó.

En todo este tiempo también se construyó la idea de que era el pueblo el que había llegado al poder con el derrocamiento de la dictadura.

“El pueblo está postrado, dormido, carente de capacidad de reacción y acción”, expresó.

Se escuchó en la 102nueve