El Salvador, martes 27 de junio de 2017

La triste historia de una migrante desaparecida

Por: Maribel Montengro
abril 20, 2017

Murió en el desierto de Arizona en 2010 y su cuerpo fue repatriados en 2012.

Màs de 70 mil personas están como desaparecidas a nivel centroamericano.

Era una joven de 27 años, con problemas mentales. Si espíritu amistoso y soñador la llevó a pasar un calvario junto con su familia y hoy su madre cuenta la historia para que no se repita.

Originaria de San Salvador se graduó de bachiller con dificultades y al no encontrar trabajo se hizo amiga de una vecina que aprovechándose de su incapacidad decidió venderla a un coyote para montar un salón de belleza; a la mamá de la joven le dijo que le había conseguido un empleo en Santa Tecla.

“Mi hija fue víctima de trata de personas, mi vecina la vendió para poner un salón de belleza”. La joven fue sacada con engaños de su casa el 12 de mayo de 2010.

“A ella la engañó la mujer (vecina), se hizo amiga y con mentiras se la llevó”, recuerda la madre, quien mediante terapia ha logrado superar el dolor que la causó la pérdida de su hija.

Relató que pasaron los meses y la joven no aparecía y fue hasta entonces que la vecina confirmó que la había mandado a Estados Unidos, pero que no supo si llegó, fue así como contactó a la Asociación Comité  de Familiares de Migrantes  Fallecidos y Desaparecidos, que siguió el rastro de la joven desde su desaparición en 2010 y descubrió que había fallecido en el desierto.

Los coyotes  que compraron a la joven la abandonaron en el desierto de Arizona. “Según me dijeron ella iba como bocado, supuestamente iba a cuidar a una niña de 10 años, pero esa niña ya estaba en Estados Unidos”, relató.

Tras someterse a pruebas de ADN, se determinó que el cuerpo encontrado en el desierto de Arizona era el de ella y fue repatriado en septiembre del 2012.

El Calvario de los familiares no se limita al dolor emocional, sino que deben cargar con los gastos de repatriación de los seres queridos que han perdido la vida buscando un mejor futuro.

Actualmente tiene dos hijas, pero tampoco las puede ver, pues tuvieron que huir tras amenazas y hoy lo único que quiere es compartir su historia y decirles a los padres y familiares que tengan más cercanías con sus hijos para evitar que se acerquen a otras personas y sobre todo que no los expongan a viajar con desconocidos “uno ve a las personas y no sabe qué vecino  tiene a la par”, sostiene.

La triste historia de una migrante desaparecida

Por: Maribel Montengro
abril 20, 2017

Murió en el desierto de Arizona en 2010 y su cuerpo fue repatriados en 2012.

Màs de 70 mil personas están como desaparecidas a nivel centroamericano.

Murió en el desierto de Arizona en 2010 y su cuerpo fue repatriados en 2012.

Era una joven de 27 años, con problemas mentales. Si espíritu amistoso y soñador la llevó a pasar un calvario junto con su familia y hoy su madre cuenta la historia para que no se repita.

Originaria de San Salvador se graduó de bachiller con dificultades y al no encontrar trabajo se hizo amiga de una vecina que aprovechándose de su incapacidad decidió venderla a un coyote para montar un salón de belleza; a la mamá de la joven le dijo que le había conseguido un empleo en Santa Tecla.

“Mi hija fue víctima de trata de personas, mi vecina la vendió para poner un salón de belleza”. La joven fue sacada con engaños de su casa el 12 de mayo de 2010.

“A ella la engañó la mujer (vecina), se hizo amiga y con mentiras se la llevó”, recuerda la madre, quien mediante terapia ha logrado superar el dolor que la causó la pérdida de su hija.

Relató que pasaron los meses y la joven no aparecía y fue hasta entonces que la vecina confirmó que la había mandado a Estados Unidos, pero que no supo si llegó, fue así como contactó a la Asociación Comité  de Familiares de Migrantes  Fallecidos y Desaparecidos, que siguió el rastro de la joven desde su desaparición en 2010 y descubrió que había fallecido en el desierto.

Los coyotes  que compraron a la joven la abandonaron en el desierto de Arizona. “Según me dijeron ella iba como bocado, supuestamente iba a cuidar a una niña de 10 años, pero esa niña ya estaba en Estados Unidos”, relató.

Tras someterse a pruebas de ADN, se determinó que el cuerpo encontrado en el desierto de Arizona era el de ella y fue repatriado en septiembre del 2012.

El Calvario de los familiares no se limita al dolor emocional, sino que deben cargar con los gastos de repatriación de los seres queridos que han perdido la vida buscando un mejor futuro.

Actualmente tiene dos hijas, pero tampoco las puede ver, pues tuvieron que huir tras amenazas y hoy lo único que quiere es compartir su historia y decirles a los padres y familiares que tengan más cercanías con sus hijos para evitar que se acerquen a otras personas y sobre todo que no los expongan a viajar con desconocidos “uno ve a las personas y no sabe qué vecino  tiene a la par”, sostiene.

Se escuchó en la 102nueve