El Salvador, viernes 21 de julio de 2017

Jesús, ocho veces deportado, quiere casarse con una gringa

Por: Maribel Montengro
febrero 10, 2017

Salió de su casa el 4 de febrero sin dinero y con una mochila.

Jesús ha retornado por octava vez de México en los últimos. Foto: Maribel Montenegro

Su sueño de viajar a los Estados Unidos y casarse con una estadounidense para tener hijos “chelitos” se volvió a frustrar por octava vez. Jesús es un joven de 26 años, originario de San Vicente, nació en un hogar pobre y por eso su madre no pudo costearle los estudios más que hasta tercer grado.

La situación se complica porque sufre una enfermedad mental que lo aísla de la realidad. Pero eso no le ha impidió viajar ocho veces rumbo al Río Bravo; solo ha logrado llegar a Chiapas, México.

Es la octava vez que México lo deporta. En 2016 trató de llegar a los dominios de Donald Trump tres veces. “Se siente solo, solo yo lo apoyo… se va sin cinco (centavos)”, dice angustiada la madre que ya no sabe cómo frenarlo.

Jesús salió de su casa el 4 de febrero sin dinero y con una mochila. El miércoles pasado le llamó a su mamá para decirle a la mamá que estaba en México. En el camino lo habían golpeado.

Este viernes ella lo fue a recibir por octava vez. Regresó en el primero de tres autobuses que llegaron al Centro de Atención al Migrante. Venía en un grupo de 87 deportados, 34 menores de edad.

Al llegar, como en otras ocasiones se bajó del autobús y siguió el proceso que siguen los 300 retornados que a diario llegan al país. Solo que esta vez pasó con un médico por los golpes que recibió. El médico que lo atendió lo remitió al Hospital Psiquiátrico, en Soyapango.

Según el médico la condición de salud física de Jesús es admirable. “Él se desubica”, dijo sobre sus desequilibrios mentales.

El caso de Jesús es curioso porque deja en evidencia lo fácil que podría ser salir del país, pero también los peligros que están expuestos los miles de salvadoreños que deciden abandonar su tierra en busca de mejores oportunidades.

[Una botella con agua, gelatina y una sopa instantánea: con este refrigerio son recibidos los deportados. Foto: Maribel Montenegro]

Esta situación no es ajena a las autoridades y por ello tratarán de fortalecer acciones a nivel de países mediante acercamientos entre parlamentos dijo la diputada Karina Sosa, quien es presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores y personalmente llegó a verificar las condiciones en que son recibidos los deportados en la casa del Migrante.

La parlamentaria considera que este problema no solo es de El Salvador y por eso “necesitamos verlo como región, y lo que está pasando en México, le puede pasar al Salvador”, por ello dijo que a final de mes tendrán un encuentro con los diputados de la región para establecer directrices que les permitan trabajar juntos en favor de los derechos de los migrantes. 

A la Dirección de Atención al Migrante también llegó el Embajador de Alemania en El Salvador,  Bernd Finke, quien dijo que su país está dispuesto a ayudar a las autoridades salvadoreñas a atender las necesidades de los migrantes pero dependerá de la "lista de deseos", que ha solicitado a las autoridades de Migración y Extranjería para ver en que se orientará la ayuda.

Jesús, ocho veces deportado, quiere casarse con una gringa

Por: Maribel Montengro
febrero 10, 2017

Salió de su casa el 4 de febrero sin dinero y con una mochila.

Jesús ha retornado por octava vez de México en los últimos. Foto: Maribel Montenegro

Salió de su casa el 4 de febrero sin dinero y con una mochila.

Su sueño de viajar a los Estados Unidos y casarse con una estadounidense para tener hijos “chelitos” se volvió a frustrar por octava vez. Jesús es un joven de 26 años, originario de San Vicente, nació en un hogar pobre y por eso su madre no pudo costearle los estudios más que hasta tercer grado.

La situación se complica porque sufre una enfermedad mental que lo aísla de la realidad. Pero eso no le ha impidió viajar ocho veces rumbo al Río Bravo; solo ha logrado llegar a Chiapas, México.

Es la octava vez que México lo deporta. En 2016 trató de llegar a los dominios de Donald Trump tres veces. “Se siente solo, solo yo lo apoyo… se va sin cinco (centavos)”, dice angustiada la madre que ya no sabe cómo frenarlo.

Jesús salió de su casa el 4 de febrero sin dinero y con una mochila. El miércoles pasado le llamó a su mamá para decirle a la mamá que estaba en México. En el camino lo habían golpeado.

Este viernes ella lo fue a recibir por octava vez. Regresó en el primero de tres autobuses que llegaron al Centro de Atención al Migrante. Venía en un grupo de 87 deportados, 34 menores de edad.

Al llegar, como en otras ocasiones se bajó del autobús y siguió el proceso que siguen los 300 retornados que a diario llegan al país. Solo que esta vez pasó con un médico por los golpes que recibió. El médico que lo atendió lo remitió al Hospital Psiquiátrico, en Soyapango.

Según el médico la condición de salud física de Jesús es admirable. “Él se desubica”, dijo sobre sus desequilibrios mentales.

El caso de Jesús es curioso porque deja en evidencia lo fácil que podría ser salir del país, pero también los peligros que están expuestos los miles de salvadoreños que deciden abandonar su tierra en busca de mejores oportunidades.

[Una botella con agua, gelatina y una sopa instantánea: con este refrigerio son recibidos los deportados. Foto: Maribel Montenegro]

Esta situación no es ajena a las autoridades y por ello tratarán de fortalecer acciones a nivel de países mediante acercamientos entre parlamentos dijo la diputada Karina Sosa, quien es presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores y personalmente llegó a verificar las condiciones en que son recibidos los deportados en la casa del Migrante.

La parlamentaria considera que este problema no solo es de El Salvador y por eso “necesitamos verlo como región, y lo que está pasando en México, le puede pasar al Salvador”, por ello dijo que a final de mes tendrán un encuentro con los diputados de la región para establecer directrices que les permitan trabajar juntos en favor de los derechos de los migrantes. 

A la Dirección de Atención al Migrante también llegó el Embajador de Alemania en El Salvador,  Bernd Finke, quien dijo que su país está dispuesto a ayudar a las autoridades salvadoreñas a atender las necesidades de los migrantes pero dependerá de la "lista de deseos", que ha solicitado a las autoridades de Migración y Extranjería para ver en que se orientará la ayuda.

Se escuchó en la 102nueve