El Salvador, viernes 22 de septiembre de 2017

3 millones sin electricidad y 26 muertos en el Caribe

Por: Redacción 102nueve.com
septiembre 10, 2017

En Cuba afectó dos millones de personas.

agencia

El hucarán Irma golpeó a Miami y parte de La Florida con vientos que soplaron a 209 kilómetros por hora. A su llegada, el huracán entró con categoría cuatro bajo una intensa lluvia.

Posteriormente, el huracán se rebajó el domingo a categoría dos, luego de avanzar por la costa oeste de Florida. La ciudad de Maines no fue golpeada mucho al degradarse el fenómeno.

Al tiempo de su llegada se produjeron inundaciones masivas, pérdidas generalizadas de electricidad y había riesgos de tornados.

Seis millones de personas han sido evacuadas en Florida. Antes de llegar a EE UU, el huracán golpeó Cuba, donde fueron desalojadas un millón de personas. En Cuba se produjeron inundaciones que afectaron otro millón de personas.

Al menos 25 personas han muerto por el avance de Irma en los últimos días por el Caribe, donde los vientos alcanzaron los 300 kilómetros por hora. La mayoría de muertes ocurrieron en las islas de St. Barts y St. Martin. En EE UU, hay por el momento al menos tres personas muertas, en los cayos de Florida.

Según la Cruz Roja Internacional, más de 1,2 millones de personas han sido afectadas por Irma. La cifra podría ascender a 26 millones.

El impacto económico de los daños del huracán puede ascender a los 100.000 millones de euros en EE UU y el Caribe, según la firma Enki Research. 

En previsión del golpe, el cuarto Estado más poblado de la nación (21 millones de habitantes en La Florida) había emprendido una gigantesca operación de evacuación y acogida. En los días y horas previos, la Guardia Nacional fue movilizada, más de seis millones de personas habían sido conminadas a que abandonasen sus hogares y a decenas de miles se les dio techo en 393 refugios públicos. Todo ello ayudó. Pero cuando Irma se abalanzó definitivamente sobre Florida, la capacidad de maniobra se volvió escasa, casi nula. La suerte estaba echada. Era la hora de los elementos.

El archipiélago de los Cayos fue el primero en recibir el ataque. Con un largo historial de huracanes y desastres, el último en 1998, su exposición a los vientos y al aumento del nivel del mar le hicieron una víctima perfecta. La subida de las aguas inundó los islotes y dejó la consabida estela de destrucción. Estados Unidos, que durante días ha seguido con una mezcla de terror y pasión el avance del huracán, empezó a removerse en la silla. Las imágenes de desbordamientos masivos y paraísos rotos ametrallaron las redes sociales y las televisiones. “Se ha tratado de una situación extremadamente peligrosa y potencialmente letal”, indicó el Servicio Meteorológico Nacional.

Tras dejar atrás lentamente los Cayos, el huracán se encaminó hacia la costa oeste. Miami, al oriente, se había librado de ser el punto de impacto. Como zona más densamente poblada de Florida, un ataque frontal podría haber significado un Armagedón. Eso no ocurrió. Pero tampoco vino la paz. Una vez fuera del rumbo de colisión, la ciudad también se sumergió en una pesadilla. Las ráfagas de viento llegaron a alcanzar los 160 kilómetros por hora y las aguas de su espléndida costa rompieron en innumerables puntos las barreras de contención. Hubo apagones, cayeron grúas desde rascacielos y muchas calles se volvieron inmensos canales. Nadie podía salir y hasta la policía dejó de prestar servicio ante la fuerza de los vientos. Gris y azotada, Miami parecía una ciudad en retirada.

3 millones sin electricidad y 26 muertos en el Caribe

Por: Redacción 102nueve.com
septiembre 10, 2017

En Cuba afectó dos millones de personas.

agencia

En Cuba afectó dos millones de personas.

El hucarán Irma golpeó a Miami y parte de La Florida con vientos que soplaron a 209 kilómetros por hora. A su llegada, el huracán entró con categoría cuatro bajo una intensa lluvia.

Posteriormente, el huracán se rebajó el domingo a categoría dos, luego de avanzar por la costa oeste de Florida. La ciudad de Maines no fue golpeada mucho al degradarse el fenómeno.

Al tiempo de su llegada se produjeron inundaciones masivas, pérdidas generalizadas de electricidad y había riesgos de tornados.

Seis millones de personas han sido evacuadas en Florida. Antes de llegar a EE UU, el huracán golpeó Cuba, donde fueron desalojadas un millón de personas. En Cuba se produjeron inundaciones que afectaron otro millón de personas.

Al menos 25 personas han muerto por el avance de Irma en los últimos días por el Caribe, donde los vientos alcanzaron los 300 kilómetros por hora. La mayoría de muertes ocurrieron en las islas de St. Barts y St. Martin. En EE UU, hay por el momento al menos tres personas muertas, en los cayos de Florida.

Según la Cruz Roja Internacional, más de 1,2 millones de personas han sido afectadas por Irma. La cifra podría ascender a 26 millones.

El impacto económico de los daños del huracán puede ascender a los 100.000 millones de euros en EE UU y el Caribe, según la firma Enki Research. 

En previsión del golpe, el cuarto Estado más poblado de la nación (21 millones de habitantes en La Florida) había emprendido una gigantesca operación de evacuación y acogida. En los días y horas previos, la Guardia Nacional fue movilizada, más de seis millones de personas habían sido conminadas a que abandonasen sus hogares y a decenas de miles se les dio techo en 393 refugios públicos. Todo ello ayudó. Pero cuando Irma se abalanzó definitivamente sobre Florida, la capacidad de maniobra se volvió escasa, casi nula. La suerte estaba echada. Era la hora de los elementos.

El archipiélago de los Cayos fue el primero en recibir el ataque. Con un largo historial de huracanes y desastres, el último en 1998, su exposición a los vientos y al aumento del nivel del mar le hicieron una víctima perfecta. La subida de las aguas inundó los islotes y dejó la consabida estela de destrucción. Estados Unidos, que durante días ha seguido con una mezcla de terror y pasión el avance del huracán, empezó a removerse en la silla. Las imágenes de desbordamientos masivos y paraísos rotos ametrallaron las redes sociales y las televisiones. “Se ha tratado de una situación extremadamente peligrosa y potencialmente letal”, indicó el Servicio Meteorológico Nacional.

Tras dejar atrás lentamente los Cayos, el huracán se encaminó hacia la costa oeste. Miami, al oriente, se había librado de ser el punto de impacto. Como zona más densamente poblada de Florida, un ataque frontal podría haber significado un Armagedón. Eso no ocurrió. Pero tampoco vino la paz. Una vez fuera del rumbo de colisión, la ciudad también se sumergió en una pesadilla. Las ráfagas de viento llegaron a alcanzar los 160 kilómetros por hora y las aguas de su espléndida costa rompieron en innumerables puntos las barreras de contención. Hubo apagones, cayeron grúas desde rascacielos y muchas calles se volvieron inmensos canales. Nadie podía salir y hasta la policía dejó de prestar servicio ante la fuerza de los vientos. Gris y azotada, Miami parecía una ciudad en retirada.

Se escuchó en la 102nueve