El Salvador, miércoles 26 de abril de 2017

“Habría expuesto mi vida para evitar asesinato de Jesuitas”

Por: Redacción 102nueve
abril 20, 2017

Mientras fue miembro de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI) de la Fuerza Armada nunca se enteró del plan para matarlos.

Foto: 102nueve

En el mundo de las probabilidades todo es posible. Si, por ejemplo, diez militares hubieran conocido, un par de horas después, los nombres de los responsables intelectuales y materiales de los asesinatos de los sacerdotes Jesuitas de la Universidad Centroamericana (UCA) es casi seguro, según Luis Parada, que el 80 por ciento habría hecho todo lo posible por encubrirlos, por permanecer en el lado de los cómplices. Pero él está en el porcentaje restante. Jamás habría optado por el silencio.

Parada, precandidato a la presidencia de Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), criticó con dureza a sus viejos compañeros de armas que el 16 de noviembre de 1989 se salpicaron con la sangre de Ignacio Ellacuría, Ignacio Martín-Baró, Segundo Montes, Juan Ramón Moreno, Amando López, Joaquín López y López así como de sus colaboradoras Julia Elba y Celina Ramos.

En A Primera Hora de Radio 102nueve aseguró que mientras fue miembro de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI) de la Fuerza Armada nunca se enteró del plan para matar a los Jesuitas. Pero de haberlo conocido hasta se habría puesto en medio de las víctimas y de los victimarios para evitar la masacre. “Hasta habría expuesto mi vida… dudo que me hubieran matado a mí”, afirmó.

Recordó que incluso el militar Carlos Armando Avilés les dijo a los investigadores del Estado salvadoreño que llegaran hasta donde debían para esclarecer el magnicidio que tanta conmoción causó en aquellos años y que en la actualidad aún sigue en la sombra de la impunidad. Y es por esto que consideró urgente que si alguien en la Fuerza Armada, quizá los autores o los cómplices, creen que ese crimen fue necesario que salga y se responsabilice, que diga la verdad.

“Alguien debe hacerse cargo y pedir perdón”, instó.

Parada es originario de San Jacinto, en 1980 entró a la escuela militar Capitán Gerardo Barrios. Como era uno de los pocos estudiantes que hablaban inglés se ganó una beca para estudiar en la academia militar West Point, en Estados Unidos. Fue uno de los cuatro latinoamericanos que llegó a esas aulas. Cuatro años más tarde regresó y entró al batallón de paracaidistas, después fue enviado a Morazán hasta que finalmente entró a la DNI. En 1989 se desempeñó como agregado militar adjunto en Washington.

Después de terminada la Guerra Civil vendió todas sus cosas y se fue con su esposa y cuatro hijos a Estados Unidos a comenzar de cero. Cuando tenía 37 años de edad comenzó de cero: en el día trabajaba y en la noche estudiaba leyes, compró un préstamo para pagar los $2,500 mensuales de la universidad de Georgetown.

Se graduó. Ha trabajado en cuatro arbitrajes internacionales en los que ha defendido a El Salvador. También ha defendido a Venezuela, Georgia, Argentina.

En 2005 los arbitrajes comenzaron. Los ha ganado todos. Venció a Commerce Group, Pacific Rim, logró una negociación con Enel.

Hace dos semanas habló con su esposa y le dijo que iba lanzarse a la precandidatura. Hace una semana se inscribió como militante del principal partido de oposición, en el Octavo Sector. No tiene grandes financistas, no tiene grandes apoyos, pero sí tiene ganas de competir, de cambiar la política desde adentro.

“Desde que terminó la Guerra el sistema no ha cambiado. Gente nueva con buenas intenciones debe meterse a la política”, comentó.

Eligió ARENA porque coincide en ideología y en otros asuntos. Del FMLN desprecia los ataques a la independencia de poderes. Además el oficialismo tiene más interés en defender al partido que al país, según él.

“Veo el país como un barco a la deriva en una tormenta: si el sistema no cambia el barco se estrellará y hundirá”, advirtió.

“Habría expuesto mi vida para evitar asesinato de Jesuitas”

Por: Redacción 102nueve
abril 20, 2017

Mientras fue miembro de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI) de la Fuerza Armada nunca se enteró del plan para matarlos.

Foto: 102nueve

Mientras fue miembro de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI) de la Fuerza Armada nunca se enteró del plan para matarlos.

En el mundo de las probabilidades todo es posible. Si, por ejemplo, diez militares hubieran conocido, un par de horas después, los nombres de los responsables intelectuales y materiales de los asesinatos de los sacerdotes Jesuitas de la Universidad Centroamericana (UCA) es casi seguro, según Luis Parada, que el 80 por ciento habría hecho todo lo posible por encubrirlos, por permanecer en el lado de los cómplices. Pero él está en el porcentaje restante. Jamás habría optado por el silencio.

Parada, precandidato a la presidencia de Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), criticó con dureza a sus viejos compañeros de armas que el 16 de noviembre de 1989 se salpicaron con la sangre de Ignacio Ellacuría, Ignacio Martín-Baró, Segundo Montes, Juan Ramón Moreno, Amando López, Joaquín López y López así como de sus colaboradoras Julia Elba y Celina Ramos.

En A Primera Hora de Radio 102nueve aseguró que mientras fue miembro de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI) de la Fuerza Armada nunca se enteró del plan para matar a los Jesuitas. Pero de haberlo conocido hasta se habría puesto en medio de las víctimas y de los victimarios para evitar la masacre. “Hasta habría expuesto mi vida… dudo que me hubieran matado a mí”, afirmó.

Recordó que incluso el militar Carlos Armando Avilés les dijo a los investigadores del Estado salvadoreño que llegaran hasta donde debían para esclarecer el magnicidio que tanta conmoción causó en aquellos años y que en la actualidad aún sigue en la sombra de la impunidad. Y es por esto que consideró urgente que si alguien en la Fuerza Armada, quizá los autores o los cómplices, creen que ese crimen fue necesario que salga y se responsabilice, que diga la verdad.

“Alguien debe hacerse cargo y pedir perdón”, instó.

Parada es originario de San Jacinto, en 1980 entró a la escuela militar Capitán Gerardo Barrios. Como era uno de los pocos estudiantes que hablaban inglés se ganó una beca para estudiar en la academia militar West Point, en Estados Unidos. Fue uno de los cuatro latinoamericanos que llegó a esas aulas. Cuatro años más tarde regresó y entró al batallón de paracaidistas, después fue enviado a Morazán hasta que finalmente entró a la DNI. En 1989 se desempeñó como agregado militar adjunto en Washington.

Después de terminada la Guerra Civil vendió todas sus cosas y se fue con su esposa y cuatro hijos a Estados Unidos a comenzar de cero. Cuando tenía 37 años de edad comenzó de cero: en el día trabajaba y en la noche estudiaba leyes, compró un préstamo para pagar los $2,500 mensuales de la universidad de Georgetown.

Se graduó. Ha trabajado en cuatro arbitrajes internacionales en los que ha defendido a El Salvador. También ha defendido a Venezuela, Georgia, Argentina.

En 2005 los arbitrajes comenzaron. Los ha ganado todos. Venció a Commerce Group, Pacific Rim, logró una negociación con Enel.

Hace dos semanas habló con su esposa y le dijo que iba lanzarse a la precandidatura. Hace una semana se inscribió como militante del principal partido de oposición, en el Octavo Sector. No tiene grandes financistas, no tiene grandes apoyos, pero sí tiene ganas de competir, de cambiar la política desde adentro.

“Desde que terminó la Guerra el sistema no ha cambiado. Gente nueva con buenas intenciones debe meterse a la política”, comentó.

Eligió ARENA porque coincide en ideología y en otros asuntos. Del FMLN desprecia los ataques a la independencia de poderes. Además el oficialismo tiene más interés en defender al partido que al país, según él.

“Veo el país como un barco a la deriva en una tormenta: si el sistema no cambia el barco se estrellará y hundirá”, advirtió.

Se escuchó en la 102nueve