El Salvador, martes 20 de febrero de 2018

Redacción 102nueve.com || enero 29, 2018
admin web

Fases de la violencia contra la mujer, un ciclo que se debe romper

Todo escenario de violencia contra la mujer presenta las denominadas fases o ciclos del espiral del abuso.

Por: Ricardo Sosa

Día a día, semana tras semana, cada año y por años las diferentes expresiones de violencia contra la mujer en El Salvador han estado y siguen presentes en toda la sociedad, no importando el nivel y estatus económico del agresor.

Algunos de estos casos llegan a ser tan llenos de odio, crueldad y máxima violencia que cubren agenda mediática. Si se logra la captura, la atención de los medios finaliza con la audiencia inicial, y donde generalmente el imputado queda en detención provisional esperando la audiencia preliminar en seis meses, y será hasta entonces que algunos medios cubrirán la resolución, pero en la mente de la sociedad forma parte de un caso más, y que mediáticamente, reciben nombres que relacionan el evento como “el caso tal”.

Este es uno de los grandes problemas que refleja la violencia de nuestra sociedad y que nace en el corazón de la familia, por hombres que maltratan a sus esposas o compañeras de vida, hijas e hijos, hermanas, mamás, abuelas e incluso hasta mascotas.

Situaciones que se agravan en nuestro país con el consumo y abuso de alcohol y drogas.

Todo escenario de violencia contra la mujer presenta las denominadas fases o ciclos del espiral del abuso que las podemos resumir en:

  • Ciclo uno: se produce la tensión y enojo, estos momentos van en escalada, se destruye la comunicación, y la mujer se considera que es ella la responsable de “calmar” la situación.
  • Ciclo dos: explosión o incidente, abuso verbal o emocional, enfado, acusaciones, discusiones con gritos, amenazas, intimidación, descarga incontrolable del enojo, existe mucha ira.
  • Ciclo tres: reconciliación o luna de miel, el abusador se disculpa, da escusas, le hace creer que todo es por culpa de ella, se muestra cariñoso, dejar de tomar y le brinda regalos, le dice “no puedo vivir sin ti”, se muestra encantador,  la amenaza con que se va a matar si lo deja.
  • Ciclo cuatro: calma, no hay abuso en este momento. Y estará listo para una repetición del ciclo.

Las niñas, adolescentes y mujeres en El Salvador necesitan ayuda urgente. En nuestro país ya existe una ley especial integral para una vida libre de violencia contra las mujeres, considero que el reto pendiente del Estado salvadoreño es el poder educar, capacitar, orientar, para que se logren empoderar con tal de poder denunciar y desde la familia, trabajar en la identidad y educación de las niñas, para que los colegios y escuelas puedan ser un refuerzo en formación. En las colonias, barrios, cantones, caseríos, residenciales, se necesita la organización comunitaria para que la Fiscalía General de la República (FGR) y la Policía Nacional Civil (PNC) puedan tener conocimiento de situaciones de violencia intrafamiliar.

El aspecto cultural y religioso no está fuera de esta problemática de violencia contra la mujer, ya que  en las Iglesias debe de existir un grado de conciencia que muchas mujeres acuden a consejería a buscar ayuda, y se convierten en muchos casos en los primeros y únicos en conocer de estas expresiones de violencia, y el “consejero” (sacerdote, pastor o líder de matrimonio) le recomienda que resista, que no lo puede dejar, que su casamiento es para toda la vida, que se examine por que ha de ser culpa de ella, que lo comprenda, que no denuncie por lo que el mismo consejero la esta re victimizando.

El Estado salvadoreño debe de generar las políticas y protocolos para proteger a la mujer y garantizar redes de apoyo en prevención, tratamiento y restauración para que la FGR, PNC, PGR, IML, PDDH   puedan aplicar la ley y programas de asistencia.

 

Fases de la violencia contra la mujer, un ciclo que se debe romper

Por: Redacción 102nueve.com
enero 29, 2018

Todo escenario de violencia contra la mujer presenta las denominadas fases o ciclos del espiral del abuso.

Foto: Radio 102nueve

Todo escenario de violencia contra la mujer presenta las denominadas fases o ciclos del espiral del abuso.

Por: Ricardo Sosa

Día a día, semana tras semana, cada año y por años las diferentes expresiones de violencia contra la mujer en El Salvador han estado y siguen presentes en toda la sociedad, no importando el nivel y estatus económico del agresor.

Algunos de estos casos llegan a ser tan llenos de odio, crueldad y máxima violencia que cubren agenda mediática. Si se logra la captura, la atención de los medios finaliza con la audiencia inicial, y donde generalmente el imputado queda en detención provisional esperando la audiencia preliminar en seis meses, y será hasta entonces que algunos medios cubrirán la resolución, pero en la mente de la sociedad forma parte de un caso más, y que mediáticamente, reciben nombres que relacionan el evento como “el caso tal”.

Este es uno de los grandes problemas que refleja la violencia de nuestra sociedad y que nace en el corazón de la familia, por hombres que maltratan a sus esposas o compañeras de vida, hijas e hijos, hermanas, mamás, abuelas e incluso hasta mascotas.

Situaciones que se agravan en nuestro país con el consumo y abuso de alcohol y drogas.

Todo escenario de violencia contra la mujer presenta las denominadas fases o ciclos del espiral del abuso que las podemos resumir en:

  • Ciclo uno: se produce la tensión y enojo, estos momentos van en escalada, se destruye la comunicación, y la mujer se considera que es ella la responsable de “calmar” la situación.
  • Ciclo dos: explosión o incidente, abuso verbal o emocional, enfado, acusaciones, discusiones con gritos, amenazas, intimidación, descarga incontrolable del enojo, existe mucha ira.
  • Ciclo tres: reconciliación o luna de miel, el abusador se disculpa, da escusas, le hace creer que todo es por culpa de ella, se muestra cariñoso, dejar de tomar y le brinda regalos, le dice “no puedo vivir sin ti”, se muestra encantador,  la amenaza con que se va a matar si lo deja.
  • Ciclo cuatro: calma, no hay abuso en este momento. Y estará listo para una repetición del ciclo.

Las niñas, adolescentes y mujeres en El Salvador necesitan ayuda urgente. En nuestro país ya existe una ley especial integral para una vida libre de violencia contra las mujeres, considero que el reto pendiente del Estado salvadoreño es el poder educar, capacitar, orientar, para que se logren empoderar con tal de poder denunciar y desde la familia, trabajar en la identidad y educación de las niñas, para que los colegios y escuelas puedan ser un refuerzo en formación. En las colonias, barrios, cantones, caseríos, residenciales, se necesita la organización comunitaria para que la Fiscalía General de la República (FGR) y la Policía Nacional Civil (PNC) puedan tener conocimiento de situaciones de violencia intrafamiliar.

El aspecto cultural y religioso no está fuera de esta problemática de violencia contra la mujer, ya que  en las Iglesias debe de existir un grado de conciencia que muchas mujeres acuden a consejería a buscar ayuda, y se convierten en muchos casos en los primeros y únicos en conocer de estas expresiones de violencia, y el “consejero” (sacerdote, pastor o líder de matrimonio) le recomienda que resista, que no lo puede dejar, que su casamiento es para toda la vida, que se examine por que ha de ser culpa de ella, que lo comprenda, que no denuncie por lo que el mismo consejero la esta re victimizando.

El Estado salvadoreño debe de generar las políticas y protocolos para proteger a la mujer y garantizar redes de apoyo en prevención, tratamiento y restauración para que la FGR, PNC, PGR, IML, PDDH   puedan aplicar la ley y programas de asistencia.

 

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